¿Qué te sucede aquí y ahora?

 

¿Qué te sucede aquí y ahora?

 

 

¡Hola! ¿Qué tal estás? Deseo que, sea la que sea tu respuesta, te acuestes sin cosas pendientes a las que darles vueltas y te levantes con una sensación agradable por tener delante de ti un nuevo día para poder elegir.

 

Mi trabajo, la universidad, otros menesteres, y un tiempo limitado me están haciendo elegir no dedicar tiempo a escribir en el blog. De hecho, esta entrada, está reutilizada de algo que escribí para mi web. He dudado en publicarlo en el blog, por aquello de ser repetitivo, sin embargo, he considerado que puede que algunos/as de vosotros/as leáis el blog y no hayáis visto mi web, y siento que difundir y explicar, en la medida de mis posibilidades, la Terapia Gestalt es algo que siempre viene bien.

 

Tal y como te he propuesto en otras ocasiones, te dejo el enlace a una playlist para que la escuches mientras lees esta entrada: enlace.

 

Hoy quiero hablarte sobre la Terapia Gestalt. La Terapia Gestalt fue creada por Fritz y Laura Perls, y tiene influencias de la Psicología de la Gestalt, el psicodrama, la filosofía oriental, la fenomenología, etc. La Terapia Gestalt es una Terapia Humanista. Una de las principales fuentes de la Psicología Humanista fue Carl Rogers. Él confiaba en que el desarrollo personal derivaba en un mejor bienestar en todos los aspectos incluido una mejor salud mental. Este tipo de terapias intentan ser lo menos directivas posibles. Confían en la autorregulación y la responsabilidad de uno mismo, ya que somos capaces de tomar decisiones. Da por supuesto que ante un problema todos contamos con todos los recursos para llegar a una buena solución para nosotros y nuestro entorno, y entienden al ser humano como un todo interrelacionado e inseparable: cuerpo, mente y alma. Así cualquier actuación sobre una de las partes afecta a la otra. Además, se enfocan hacia la solución y no hacia el problema.

 

En unas pocas líneas no podemos contar todo lo que es la Terapia Gestalt, entre otras cosas, porque es muy vivencial, pero sí trataré de contar algunos de sus pilares básicos.

 

En la Terapia Gestalt se trabaja con lo que ocurre aquí y ahora. No podemos cambiar el pasado, y no podemos cambiar algo que aún no sucedido. Podemos hacer algo con lo que nos ocurre ahora, en este preciso momento. Por este motivo se centra en las emociones y conductas que se viven en el momento presente. Por ejemplo, cuando recordamos algo no podemos cambiar cómo nos sentimos cuando pasó, sin embargo, en este momento que estamos recordándolo ¿cómo nos sentimos? Con eso que sentimos ahora sí podemos hacer algo.

 

La pregunta ¿cómo nos sentimos? nos acerca a otro de los pilares en los que se fundamenta la Gestalt, el darse cuenta. ¿Qué nos sucede ahora? ¿Cómo nos estamos comportando? ¿Qué movimiento estamos haciendo? En muchas ocasiones contamos nuestras historias sin prestar atención a qué sentimos al hacerlo. Estamos pendientes de la mente, de contar nuestra historia. Tenemos nuestra narrativa ya aprendida, y también tenemos aprendidas las emociones asociadas, pero es muy probable que haga mucho tiempo que no nos paremos a ver si esas emociones siguen siendo iguales, o si ha cambiado algo, quizá alguna parte de mi cuerpo se tensiona y no nos damos cuenta. Y quizá prestando atención a esa tensión y calmándola pueda cambiar esa sensación, pensamiento y emoción asociada. Así, sólo dándonos cuenta de cómo sentimos, y cómo actuamos podemos hacer algo para cambiarlo. Este es otro pilar, hacernos responsables de lo que es.

 

Responsabilizarse de lo que es, no significa que seamos “culpables” de lo que nos sucede. Significa que podemos hacer algo con ello. Así lo importante no es lo que sucede sino lo que hacemos nosotros con lo que sucede. Tenemos poder para decidir, ya que somos conscientes, y somos conscientes de que somos conscientes. Y muy relacionado con el darse cuenta está la experiencia real, y lo que vivimos como real. La Terapia Gestalt nos puede ayudar a identificar lo real, lo que ocurre, a diferencia de lo que creemos que ocurre. Un ejemplo, podemos decir “esa persona me tiene manía porque no me habla”. Lo real es que no te habla. El resto es cosecha propia (basada en nuestras creencias y experiencias), es una justificación que nosotros damos para poder explicar el comportamiento del otro, pero no es real (a no ser que lo hayamos preguntado y nos haya respondido eso). Por lo tanto, hemos de prestar atención a lo que ocurre realmente, sin adjetivos, y a qué nos sucede a nosotros con lo que ocurre

 

La Terapia Gestalt trata de integrar aquellas partes de nosotros que están más ocultas o incluso no vemos y desconocemos. Así, nos ayudará a darnos cuenta de cómo hacemos, y cómo reaccionamos en nuestro día a día. Este darnos cuenta puede surgir de cualquier cosa: escucharnos como decimos una frase, fijarnos en qué posición o movimientos hacemos al decirlo, etc.

Otra parte importante en la Terapia Gestalt es la relación con el terapeuta. El terapeuta no es un ser superior que sabe más y va a recetar unas pautas para solucionar los problemas. El terapeuta es un espejo, un acompañante, y alguien que va a poder ver algunas partes ciegas del otro, y que tratará de que el otro se dé cuenta de ello por sí mismo. De algún modo, todo lo que nos sucede en nuestra vida estará presente también en la relación con el terapeuta, de ahí que sea muy importante que ambas partes pongan de su parte para llegar a buen puerto. No sirve de nada esperar a que nos den la soluciones si no llegamos a ellas por nosotros mismos, pues muchas veces pedimos ayuda, nos dan la solución y aun así volvemos a caer en la misma trampa.

 
Deseo que ahora sepas un poco más sobre la Terapia Gestalt, y recuerda, que pedir ayuda es de valientes.

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